viernes, 28 de octubre de 2016

El supermercado y las olas

El pequeño Frank era un niño que vivía en un pueblo pesquero. Era un chico moreno, de complexión delgada pero fuerte y deportista. Su padre era pescador, un hombre rudo que ha dedicado toda su vida al mar, y como no podía ser de otra forma, siempre que tenían ocasión les gustaba ir juntos a surfear.

Una tarde, surfeando juntos, a el padre de Frank no le gustó lo que vio. Al salir del agua le dijo a su hijo: “vamos al supermercado a comprar unas cosas…”

Ya en el supermercado le dijo que comprara algo para cenar y que fuera a la caja a pagar. Frank, como buen hijo, le hizo caso a su padre, compró carne, un poco de pan y unas manzanas. Al ir a paga se puso al final de la cola y esperó su turno. Cuando le tocó, pagó y se fueron los dos a casa a encender la barbacoa.

Mientras estaban cenando, el padre de Frank le dijo:

-Frank, ¿verdad que esta tarde en el supermercado, cuando ibas a pagar te has puesto al final de la cola?

-Si.

-Y ¿verdad que si alguien se hubiera puesto el primero para pagar sin esperar su turno, le hubieras dicho que se pusiera a la cola?

-Claro!.  Exclamó Frank sin saber a donde quería llegar su padre.

-¿Y verdad que si se te hubiera olvidado algo antes de pagar, hubieras entrado otra vez a coger lo que te falta y te hubieras puesto otra vez el último de la cola?

-Pues claro Papá!.  Dijo el pequeño Frank esta vez en un tono algo molesto.

-Entonces, esta tarde, cuando hemos ido a surfear ¿Porqué ibas directamente al pico sin esperar tu turno y te metías en medio de los que estaban más rato esperando? Y ¿por qué cuando remabas una ola y los demás te dejaban que la remases porque era tu turno, y no la pillabas, querías pillar la siguiente?



Pues lo mismo que has hecho esta tarde en el supermercado sin que yo te lo diga, deberías de hacerlo siempre que entres al agua.


Igual pillas dos o tres olas menos por baño, pero el ambiente en el pico será más agradable y te respetarán como surfista y como persona. Incluso si has cogido muchas olas tampoco está de más dejar de vez en cuando una ola a alguien que ves que lleva un buen rato sin pillar ninguna.

Guión original radesega.

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